viernes 29 de mayo de 2009

Parábola de los talentos

Con este premonitorio nombre se conoce, hace casi dos milenios, ese pasaje de los evangelios (Mateo 25:14-30) en el que el señor, que había partido de viaje y dejado a tres sirvientes distintas cantidades de dinero (en talentos), celebra la actuación de dos de ellos, que lo invirtieron en sendas empresas y se los devuelven aumentados, y monta en cólera contra el que los puso a recaudo y los devuelve tal cual. "Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes."

En la sociedad de la información y el conocimiento, que es también la del aprendizaje, éste es el riesgo. Dicho en términos de Lisboa, que el aprendizaje toda la vida no sea para todos, o que unos aprendan mucho y cada vez más y otros poco y lo mismo. Una buena educación inicial permite seguir, a conseguir un buen empleo, enriquecedor y con formación continua, enseña a manejarse en el laberinto de la ocupacional y propicia la autodidaxia. El fracaso escolar conduce al paro o a empleos rutinarios y embrutecedores, priva de oportunidades de formación continua y merma la autoestima necesaria para aprender por cuenta propia.

No es que no se pueda hacer nada. Hay que mejorar la formación inicial, asegurar la segunda oportunidad, evitar que las oportunidades sociales dependan sólo de la educación, etc., pero también ser conscientes de que mientras unos anden con la segunda oportunidad para lo mismo otros aprovecharán la primera de hacer algo más, que la escuela divide por su propia naturaleza, etc. La sociedad del conocimiento refuerza la importancia de la educación, pero no por ello va a ser más justa ni mucho menos nos permite dormirnos en los laureles.

Así como el mercado infrarregulado hace más ricos a los ricos, una escuela simplemente expandida puede profundizar la brecha entre el éxito y el fracaso, entre sus consecuencias y entre sus protagonistas. Eso es el efecto Mateo.

Esta utopía no funciona

En la imaginería de la clase culta, sobre todo de la que sólo es culta (que tiene capital cultural, escolar, pero no económico y ni siquiera social), el milenio, la sociedad justa por venir debía ser aquélla en la que no hubiera otras diferencias que las debidas al estudio y el talento. Esta imagen se ha repetido desde la República de Platón hasta los proyectos del ya viejo comunismo teórico frente al comunismo real, pasando por San Agustín, Moro, Campanella... Por omisión, está en todas las críticas a la distribución de la riqueza (la propiedad) y del poder (la autoridad) que no lo son, a la vez y por igual, contra la del conocimiento (la cualificación), o sea la inmensa mayoría.

La mala noticia es que distribuir el conocimiento no es tan sencillo. Técnicamente, el Banco de España podría redistribuir esta noche casi todo el dinero del país, vía comunicaciones que ya existen y operaciones muy fáciles de diseñar. Incluso el Ministerio de la Vivienda, con un poco de ayuda de la policía, podría redistribuir el espacio habitable, la DGT los vehículos, etc., pero el Ministerio de Educación no podría hacer lo mismo. Puede redistribuir recursos y oportunidades, y debe hacerlo, pero no tanto las capacidades, las actitudes, las ambiciones…, Cuando la escuela era sólo un medio más de ganarse la vida, junto a la herencia de la tierra, el enchufe político, el legado del oficio y otras vías, esto era un problema menor; ahora que se ha hecho casi efectiva la prohibición de transmitir cargos y casi nadie heredará propiedades suficientes, se torna el gran problema.

En estos momentos escucho una conferencia sobre capital humano y clase social (por este orden) en Beijing, donde la propiedad privada capitalista es todavía irrelevante, pero las diferencias de ingresos se disparan, y tienen que ver sobre todo con la educación. A más educación, más renta (aumento proporcional y más ingresos por año de escolaridad (aumento exponencial), y esto también a menor edad (aumento de la asociación). El próximo día les explicaré que ya lo decía la Biblia.

Ventanas, puertas y windows

En su mejor momento, la escuela representó para los escolares una ventana al mundo, tal vez la única. El maestro que desembarcaba en una aldea perdida o un barrio popular aislado, la escritura que permitiría ir más allá de la cultura y la tradición orales, los libros que traían un conocimiento abstracto de aplicación general y una información concreta de cosas y sitios que aún no estaban en la televisión, simplemente porque no la había, harían de la institución y la experiencia escolares una salida al mundo para millones de niños y adolescentes que no podrían dejar de sentirse encandilados, en alguna medida, por la novedad y la oportunidad.

Hoy, gran parte de los males de la institución, en particular del creciente desapego de tantos alumnos y el obsesivo malestar de no pocos profesores, procede de que eso se acabó. Hoy la escuela ya no puede vivir de la ventaja de ser esa ventana al exterior, sino que se enfrenta al problema de conseguir que los alumnos miren al interior; se enfrenta a la necesidad y la dificultad de convencerles de que, entre las muchas y variadas cosas, temas y actividades a las que saben que podrían dedicar su tiempo, porque están ahí fuera reclamándoselo, sólo unas pocas merecen ser enseñadas y aprendidas en el espacio y el tiempo escolares. Y no me refiero a los cantos de sirena de la telebasura, el videojuego fácil o la promesa de un pelotazo en OT, que es la imagen de la cultura de la sociedad que suelen presentar, para mejor derribarla y para disculparse por ignorarla, quienes no entienden nada de lo que pasa fuera ni de lo que ha llegado después de su graduación. Me refiero a la inmensidad de aprendizajes de interés que ponen a nuestro alcance la ciudad y los media, y más aún, por encima del espacio y del tiempo, la internet.

La escuela pasa de abrir ventanas a cerrar puertas. El mundo ya no nos llama por la ventana escolar sino por las Windows informáticas. Y, para colmo, lo inventó y lo vende un tipo que se llama Puertas.

Algo pasa con Pepe

En los 80 celebramos que las mujeres alcanzasen e incluso aventajasen a los hombres en el sistema educativo. Se superaba así, cuantitativamente (la selección de carrera u oficio era otra cuestión, que no toca hoy), una discriminación secular a la que algunos buscaban legitimidad en la pseudociencia.

Hoy, ese sorpasso resulta ya preocupante. Veamos unas cuantas cifras para mujeres y hombres, siempre en este orden, en porcentajes y sobre datos definitivos de 2006-2007: tasa de idoneidad (estar en el curso adecuado a la edad) a los 10 años: 91.6 y 88.4%; Primaria completada a los 12: 89.2 y 86.5; algún retraso en primaria: 17.4 y 23.3; 15 años en 4º de ESO: 66.1 y 59.8; promoción en 1º de la ESO: 85.3 y 75.7; en 2º: 83.7 y 72.5; en 3º: 79.0 y 76.0; en 4º: 81.5 y 78.9; idoneidad a los 15: 63.8 y 51.4; diversificación en 2º Ciclo de la ESO: 6.8 8.4; graduados en ESO: 78.6 y 64.9; 17 años en 2º de Bachillerato: 65.6 y 59.6; promoción 1º: 79.4 y 73.5; en 2º: 75.6 70.1; repetición en CF de Gradpo Medio: 15.5 y 18.2; abandono escolar prematuro (sin terminar bachillerato ni CFGM a los 20): 25.6 y 36.1.

Cabe invertir el argumento machista y explicarlo porque ellos son menos capaces, manejan peor el lóbulo derecho, etc. Sé que existen potenciales factores más sensatos: ritmo de maduración en la adolescencia, específica capacidad verbal, expectativas laborales, estrategia credencialista frente a un mercado de trabajo sexista, identificación con el igualitarismo escolar... Pero deberíamos contemplar también la posibilidad de que algo en la institución esté actuando en contra de los chicos. A falta de espacio, enumeraré algunas ocurrencias, mero alimento para el espíritu: a) feminización del profesorado, b) feminización de los valores de la institución, c) disonancia entre la sumisión que exige la escuela y la independencia que se supone al varón, d) prolongación excesiva de una dependencia forzosa, e) represión de la individualidad bajo una retórica de cooperación...